Chingada madre. Estoy en pinches finales. Ni así me aplico, carajo. No encuentro la manera de concentrarme y dejar de pendejear, dejar de enojarme, dejar de extrañar, dejar de pensar, dejar de desear que todo se vaya a la verga y deje de irse a la verga. Este semestre fue una racha de sucesos culeros. Ando de pesimista ¿lo han notado? No mames, ya quiero dejar de parecer pinche adolescente emo. Tengo veinte y esto no está chido. Mi semestre escolar lo pasé de noche, entre mis lloriqueos por la humillación infame de uno, una pérdida cabrona de una persona que fue básica en mi infancia, y el despertar y la ruptura de una relación que siempre pareció de dos pero que nunca existió. Es ocioso sufrir por los fantasmas.
Últimamente esto es más intenso y no me encuentro en ningún lugar. Me siento a la deriva. Sé que se han ido y no volverán. Me siento mutilada. ¿Han escuchado de esa gente a la que le aputan un pie y siguen sintiendo hormigueos o comezón en el miembro perdido? Así siento. Siento por quienes ya no están conmigo. Pese a su ausencia los llevo presentes, pero a la mala. Soy lapinche canción naca y cursi de la semana; escucho todo aquello que consiga apaciguarme un poco el corazón madreado: miranda, the cranberries, babasónicos, no doubt, ximena sariñana, mercurio, arjona, fanny lu, silbermond, paulina rubio, fiona apple, emiliana torrini, etc... Lo mismo las lecturas, voy de benedetti a la cosmo, de fernando pessoa y del paso a comments pendejos de facebook... Ah facebook...me eliminó del feisbuc...hahaha...pendejo.
Voy del "pinche pendejo hijo de la chingada que se lo cargue la verga" a "no mames cabron como lo extraño no mames no mames no mames". El lunes fue su cumpleaños. Tuve que aguantar cabrón las ganas de llamarlo, de mandarle un mensaje, un Hola en el hi5 ( y está más cabrón que aguantarse las ganas de hacer pipí). Lo veo en la cineteca, en las películas del verano que iríamos a ver juntos, en las ciudades que dijimos que visitaríamos pronto, en los bares a los que iríamos a bailar, en las calles por las que solíamos pasear, en los lugares a los que fuimos a tomar un café o una cerveza, en las sábanas en las que nos acostamos, en los rincones en los que me tomó de la mano, en las esquinas en las que me abrazó, en los recovecos que me besó.
Y aun así, en este sube-y-baja de tristezas y añoranzas y rencores y lamentos, debo recordar el por qué. Ya sabía que esto pasaría. Ya sabía que llegaría el momento de extrañarlo patéticamente, pero por eso me decidí a despedirme. Finalmente fui yo quien decidió hacerlo, así que qué le pelo. Pero es mejor así. Me esforzaba todo el tiempo por ser especial, y llegué a tragarme el cuento de que en realidad lo era. Cuando escuchaba o me contaban que a alguien le había dicho que me quería muchísimo y era única en su vida, me la creí. Él ha dicho que no. Tal vez fue un momento de egoísmo e inmadurez, y la ardidez, lo que lo han hecho afirmarlo. Tal vez nunca fui tan especial, pese a mis esfuerzitos pendejos. La duda. Esque por momentos lo sentí sincero, pero no me explico como pudo llegar a ser tan culero y cruel, y encima sentir que no hizo nada malo...
Pero sé que con ninguna otra puede platicar chido y debrayar, ir a tomar, pachequear, ir a un concierto de rock o de música clásica, oír tango y reggae, leer y bailar salsa, hablar de películas y de tonterías, y encima abrazar, tomar de las manos, o coger. Aunque diga que no, supongo que un algo dejé en él. Aunque se enoje, me da gusto marcar una diferencia entre las muchas a las que tenía de fuck buddy y nunca dijeron nada y le aguantaron todo, aunque ese destacarme implique una separación definitiva. Si aunque sea por un momento lo hice abrir un poquito los ojos, si por un minuto se detuvo a pensar sobre su forma de tratar a las mujeres, ya habré logrado algo.
Quiero pensar que así fue, quiero pensar que no hice las cosas en vano, quiero pensar que algo bueno salió de todo esto, aunque por ahora yo sienta que voy a implotar.
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miércoles, 10 de junio de 2009
martes, 19 de mayo de 2009
Vaivén
“Quisiera tenerte siempre, pero me resigno a tenerte hoy. Quizás la diferencia resida en que mientras tu goce es explosivo, fulgurante, el mío, que acaso es más profundo, tiene ojeras de melancolía. No puedo evitar prever desde ahora, junto al buen azar de tenerte, el anticipo de la nostalgia que sentiré cuando no estés. Ya lo sé. Demasiado lo sé. Todo está claro. Todo estuvo claro desde el vamos. Pero que me resigne no incluye que te mienta. Y esto que yo, ombligo, dejo en vos, oído, es para que alguna vez te zumbe y al menos te preguntes qué será ese zumbido"
Mario Benedetti
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sábado, 11 de abril de 2009
Parèntesis
Estos tres dìas me sirvieron para apartarme de las porquerìas habituales de cada dìa, pero me han traìdo nuevos conflictos y un poco de cruda moral, pero todo en menor grado que antes asì que creo que es justo.
Lo ùnico que no es hacer un viaje infernal de casi 12 horas, desde la costa al centro, haciendo mil paradas por el asqueroso istmo de Tehuantepec y llegar madreadìsima a mi casa y toparme con nuevas malas noticias.
Mi tìo favorito lleva un tiempo enfermo, y la enfermedad junto con los tratamientos le han acabado el cuerpo y lo vi hace un par de meses y fue algo demasiado impresionante. Èl siempre fue gordo y tenìa energìa para todo y estaba todo el tiempo alegre aunque su expresiòn fuera seria. Hace dos meses, en cambio, me topè con la sombra de èl, habìa adelgazado demasiado, la piel del cuello le colgaba, sus ojeras era demasiado pronunciadas, y su nariz destacaba mucho de su cara demacrada. Casi no pude hablarle, estaba exhausto la mayor parte del tiempo, y hablaba con cierta dificultad. Sòlo al despedirme pude hablar`un poco con èl y me costò mucho trabajo, y sentì algo raro en el estòmago. Tenìa ganas de llorar.
Pero parecìa que ya estaba mejorando, hasta que hace poco escuchè que tuvo una recaìda. Hoy, al bajar del autobùs, me dijo mi madre que mi tìo tuvo convulsiones en la mañana y despuès cayò en coma, y los ineptos de urgencias ni siquiera querìan atenderlo porque dicen que ya no hay nada que hacer. Y estoy como si nada hubiera pasado, pero al mismo tiempo no me parece cierto que se apague asì de ràpido y asì de feo y ahora. Simplemente no. Èl no.
Lo irè a ver el mièrcoles pero no quiero. Detesto ver a la gente en estado de coma. Cuando mi abuelo estuvo asì sòlo lo vì unas cinco veces en màs de un año, no por cabrona, sino porque me inquieta demasiado y me siento infinitamente frustrada al ver el cuerpo de alguien que quiero, asì, tendido, entre dormido y muerto, y me siento estùpida hablàndoles y no puedo simplemente ir a pararme a un lado y observarlo mientras unas maquinas lo mantienen sin vida y sin muerte.
viernes, 13 de marzo de 2009
Corazón de nadie
Fernando Pessoa me habla al oído...lo mismo que Salvador Novo, y el ya incondicional Sabines, mientras Segovia me canta canciones sin su música.
Y con su música me cantan desde Oasis y Radiohead- ahora sí, siempre sostuve que es música para deprimidos- hasta Calamaro, Bunbury...Arjona, Jeans, Westlife, y todas esas cosas que había desdeñado y que ahora me ayudan a calmarme un ratito ( ahora mismo suena "Cada que" de Belanova).
Es curioso como ya van varias veces en este mes jodido que la gente me dice "¡Qué bien te ves!", "¡estás radiante!" "últimamente te ves muy contenta". Ja. Después de todo no soy tan mala fingiendo. Maquíllense un poco y plánchense el cabello chicas, no saben como cambia la manera en que la gente las percibe: piensan que soy más que un zombie. Soy una chica zombie medio guapa y ya.
Sí, ando zombie. Viene el puente y me voy a pelar a mi pueblo porque ya me hace falta. No porque "pinche df está bien feo y es bien inseguro y llégale a la verga", sino por cambiar un poco de aire y habitar un espacio que Él aún no contamina, por donde no ha caminado, una cama donde no ha dormido, una puerta cuyo umbral no ha cruzado. Ya me harté de verlo los martes y jueves de 4 a 6- por más gozoso que siga siendo el contemplar sus labios y su nariz y sus cejas y sus lunares-, porque ya me harté de soportar sus cambios de menopáusica: que si hoy es amigable, que si mañana vuelve a ser coqueto, que si ayer fue un mamón, que si hoy fue un pendejo pero a los dos segundos me dice "comadre" (tuputamadrependejo, quésexyeres). Me asfixia el encontrarme su recuerdo en la Condesa, en Viveros, en la Facultad, en las islas, en el centro, en mi casa, en los conocidos en común, en su obsesión por el metro, en la música que a ambos nos gusta, en la comida que ambos disfrutamos, en los weyes flacos altos y cejudos, en los recuerdos de la niñez que ambos vivimos de forma similar.
Sé que es estúpido anhelar el olvido. Sé que me voy a acordar de él por siempre y él de mí. Pero por ahora sólo quiero un poco de aire, un poco de calles coloniales y edificios chaparros, quiero un poco de oxígeno que aún no me hayas viciado con tus inseparables Marlboro rojos.
Y tal vez un poco de Prozac.
Y con su música me cantan desde Oasis y Radiohead- ahora sí, siempre sostuve que es música para deprimidos- hasta Calamaro, Bunbury...Arjona, Jeans, Westlife, y todas esas cosas que había desdeñado y que ahora me ayudan a calmarme un ratito ( ahora mismo suena "Cada que" de Belanova).
Es curioso como ya van varias veces en este mes jodido que la gente me dice "¡Qué bien te ves!", "¡estás radiante!" "últimamente te ves muy contenta". Ja. Después de todo no soy tan mala fingiendo. Maquíllense un poco y plánchense el cabello chicas, no saben como cambia la manera en que la gente las percibe: piensan que soy más que un zombie. Soy una chica zombie medio guapa y ya.
Sí, ando zombie. Viene el puente y me voy a pelar a mi pueblo porque ya me hace falta. No porque "pinche df está bien feo y es bien inseguro y llégale a la verga", sino por cambiar un poco de aire y habitar un espacio que Él aún no contamina, por donde no ha caminado, una cama donde no ha dormido, una puerta cuyo umbral no ha cruzado. Ya me harté de verlo los martes y jueves de 4 a 6- por más gozoso que siga siendo el contemplar sus labios y su nariz y sus cejas y sus lunares-, porque ya me harté de soportar sus cambios de menopáusica: que si hoy es amigable, que si mañana vuelve a ser coqueto, que si ayer fue un mamón, que si hoy fue un pendejo pero a los dos segundos me dice "comadre" (tuputamadrependejo, quésexyeres). Me asfixia el encontrarme su recuerdo en la Condesa, en Viveros, en la Facultad, en las islas, en el centro, en mi casa, en los conocidos en común, en su obsesión por el metro, en la música que a ambos nos gusta, en la comida que ambos disfrutamos, en los weyes flacos altos y cejudos, en los recuerdos de la niñez que ambos vivimos de forma similar.
Sé que es estúpido anhelar el olvido. Sé que me voy a acordar de él por siempre y él de mí. Pero por ahora sólo quiero un poco de aire, un poco de calles coloniales y edificios chaparros, quiero un poco de oxígeno que aún no me hayas viciado con tus inseparables Marlboro rojos.
Y tal vez un poco de Prozac.
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miércoles, 4 de marzo de 2009
"Everybody's changing
...and I don't feel the same".
Me cagaba esa rola de Keane, pero ahora me calza muy bien.
Ya que pasó la tormenta y la mala racha y todo el pedo, llega ese momento de calma y monotonía y esa sensación de que observo desde fuera cómo se me va la vida y no hago nada. Estoy inerte, mientras el mundo avanza con una rapidez furiosa y me da náuseas y quisiera que se detuviera y reiniciara despacio, para poder continuar viviendo y agarrar ritmo. Es como cuando era pequeña y jugaba a saltar a la cuerda y tenía que entrar cuando dos niñas ya estaban dándole vueltas. Nunca podía. Las pequeñas cabronas empezaban a girar la cuerda demasiado rápido cuando se percataban de mi miedo, y así menos...o no me atrevía a entrarle al juego, o lo intentaba y me metía un reverendo putazo, y quítate a la verga que hay otras niñas que sí pueden entrarle y seguir jugando.
Veo como mis compañeros se rompen la madre con tareas y lecturas y la chingada y yo me la paso relativamente bien. Hago las tareas que me gustan, o leo pero no hago los controles, leo el periódico regularmente,, participo. Los demás no logran percatarse de que en realidad soy una incumplida, salvo por el hecho de que ya llevo demasiadas faltas en esas materias en las que no cuentan las asistencias.
A la clase de la tarde sólo voy a perder el tiempo y a recuperar mi dignidad. JP sólo me ve como quien ya superó las cosas y estoy chida y está más freakeado él que yo. Pero ya me empieza a hablar con normalidad, ya me dice "Fabs " como el resto de la banda, ya me regala cigarros. Lo que no sabe es que ya regué suficientes rumores y verdades acerca de sus habilidades y cualidades, jojo. Hasta me da ternurita que me hable como cuate, porque no lo somos, y siempre encontraremos la manera de jodernos mutuamente. Y sin embargo sigo pensando Putamadrequéguapoes. Carajo.
Me caga que ahora sí me estoy tomando en serio las cosas que sí aprendo cuando sí voy a clases. En especial eso de Introducción al estudio de la Ciencia, y esas cosas que decían Weber y Nietzche, más Nietzche. Osea, ya no lo dejo en los trabajitos de la escuela, sino que ya empiezo a darle validez en cosas de mi vida y eso no está chido, Nietzche no, no quiero pasar más angustia de la que ya siento. Es como cuando leí a Sartre y encontré escritas un montón de ideas culeras que de por sí me rondaban por la mente. Es decir: estoy sola. Sólo difiero en algo, porque si bien es cierto que gran parte del hecho de que me esté llevando la chingada es mi responsabilidad, no puedo dejar de creer que parte de la vida la determinan un conjunto de casualidades.
La gente siempre me dice que algo bueno ha de salir de esto, que de lo malo se aprende algo. Pero estoy más amargada que antes, más dolida, y sigo siendo igual de soñadora e ingenua. Estoy igual de jodida que antes de "¡voy en una clase con el chico sexy de la tarde!", sólo que ahora lo sé y ahora no hay magia.
Me cagaba esa rola de Keane, pero ahora me calza muy bien.
Ya que pasó la tormenta y la mala racha y todo el pedo, llega ese momento de calma y monotonía y esa sensación de que observo desde fuera cómo se me va la vida y no hago nada. Estoy inerte, mientras el mundo avanza con una rapidez furiosa y me da náuseas y quisiera que se detuviera y reiniciara despacio, para poder continuar viviendo y agarrar ritmo. Es como cuando era pequeña y jugaba a saltar a la cuerda y tenía que entrar cuando dos niñas ya estaban dándole vueltas. Nunca podía. Las pequeñas cabronas empezaban a girar la cuerda demasiado rápido cuando se percataban de mi miedo, y así menos...o no me atrevía a entrarle al juego, o lo intentaba y me metía un reverendo putazo, y quítate a la verga que hay otras niñas que sí pueden entrarle y seguir jugando.
Veo como mis compañeros se rompen la madre con tareas y lecturas y la chingada y yo me la paso relativamente bien. Hago las tareas que me gustan, o leo pero no hago los controles, leo el periódico regularmente,, participo. Los demás no logran percatarse de que en realidad soy una incumplida, salvo por el hecho de que ya llevo demasiadas faltas en esas materias en las que no cuentan las asistencias.
A la clase de la tarde sólo voy a perder el tiempo y a recuperar mi dignidad. JP sólo me ve como quien ya superó las cosas y estoy chida y está más freakeado él que yo. Pero ya me empieza a hablar con normalidad, ya me dice "Fabs " como el resto de la banda, ya me regala cigarros. Lo que no sabe es que ya regué suficientes rumores y verdades acerca de sus habilidades y cualidades, jojo. Hasta me da ternurita que me hable como cuate, porque no lo somos, y siempre encontraremos la manera de jodernos mutuamente. Y sin embargo sigo pensando Putamadrequéguapoes. Carajo.
Me caga que ahora sí me estoy tomando en serio las cosas que sí aprendo cuando sí voy a clases. En especial eso de Introducción al estudio de la Ciencia, y esas cosas que decían Weber y Nietzche, más Nietzche. Osea, ya no lo dejo en los trabajitos de la escuela, sino que ya empiezo a darle validez en cosas de mi vida y eso no está chido, Nietzche no, no quiero pasar más angustia de la que ya siento. Es como cuando leí a Sartre y encontré escritas un montón de ideas culeras que de por sí me rondaban por la mente. Es decir: estoy sola. Sólo difiero en algo, porque si bien es cierto que gran parte del hecho de que me esté llevando la chingada es mi responsabilidad, no puedo dejar de creer que parte de la vida la determinan un conjunto de casualidades.
La gente siempre me dice que algo bueno ha de salir de esto, que de lo malo se aprende algo. Pero estoy más amargada que antes, más dolida, y sigo siendo igual de soñadora e ingenua. Estoy igual de jodida que antes de "¡voy en una clase con el chico sexy de la tarde!", sólo que ahora lo sé y ahora no hay magia.
So little time
Try to understand that I'm
Trying to make a move just to stay in the game
I try to stay awake and remember my name
But everybody's changing
And I don't feel the same.
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sábado, 21 de febrero de 2009
geile Zeit
Ahora me siento más boba que nunca. Porque por ahora he conseguido superar la fase en la que lo odio y lo envilesco y le digo "pinche puto".
Porque ahora sólo me sentí un poco desahogada comentando su pobre desempeño con mi mejor amiga, pero no puedo llamarlo "pinche pendejo hijueputa de mierda" sin sentirme vil y culera e injusta. He llegado a una conclusión que no había alcanzado ante humillaciones previas, y menos en tan poco tiempo: pienso que es persona y como tal, falible. Cometió una estupidez al hablar así de mí, pero no por eso puedo decir que sea una mierda de humano, porque sus fallas no le quitan las características chingonas que le conocí. Qué tal. Ni siquiera puedo decir "lo he perdonado" sin sentirme hipócrita, sin sentir que con ello me doy un aire de superioridad, y por eso no lo digo.
Aun así intenté llevar las cosas con normalidad ayer que nos vimos. Pero nel. El chico no puede ni verme a los ojos ni estar cerca de donde yo estoy ni juntarse con la banda cuando estoy presente. Me huye.
Pensé que sería la incomodidad de la presencia física, el verme a los ojos y esas cosas. Pero un "hola" por messenger me loc ontestó cinco minutos después con un pendejo "¿quién eres?". Cuando le dije "ja, fabiola" me dijo "conozco muchas fabiolas". Chale. Me pregunto con cuantas fabiolas cogió el viernes. cuántas de ellas lo tienen evitando a la gente como nena chiquita.
No me esperaba esto, a´si como no me esperaba que hablara pendejadas así como no me esperaba que me dijera "te quiero" para despues decirme que siempre no, que fue el alcohol y la chingada. Pero soy boba y más boba soy por extrañarlo. El cabrón me duele en distintos niveles, por distintos motivos, y el que ayer desentrañé es ese nivel en el que nos encontrábamos, la Fase I. Tengo una nostalgia cabrona por hace una semana y cachito (porque hace exactamente una semana estábamos en pleno faje y cachondeo y etcétera). Porque me duele descubrir, una vez más, la fragilidad de las relaciones humanas. Porque algo de trágico hay en este "nunca más" en este habernos desperdiciado tan pendejamente, en este haber perdido la oportunidad de acompañarnos en nuestras soledades.
Pero ya hice más de lo que debí haber hecho. Ya intenté hablar, ya intenté actuar con normalidad- y eso que normalmente yo soy la freakeada, y jamás se me pasó que podría ser él, él que habla de sexo y hace bromas de sexo y menciona el sexo todo el tiempo como diciendo "yo estoy chido con el sexo y no me asusta...¡ja!...salió más nena que yo, puro faroleo- y ya hasta intenté atenuarle la pena y evitarle el estar evitándonos. Pero creo que nada canbiará la situación y tal vez nada vuelva a ser tan chido y cómodo y disfrutable como era hasta el jueves pasado. Se nos murió la esperanza, el coqueteo, las sonrisas leves y misteriosas, las mariposas en el estómago.
Lo extraño y tal vez no debería extrañarlo. Y creo que aún más, me duele el saber que no está en mí el enmendar las cosas.
Porque ahora sólo me sentí un poco desahogada comentando su pobre desempeño con mi mejor amiga, pero no puedo llamarlo "pinche pendejo hijueputa de mierda" sin sentirme vil y culera e injusta. He llegado a una conclusión que no había alcanzado ante humillaciones previas, y menos en tan poco tiempo: pienso que es persona y como tal, falible. Cometió una estupidez al hablar así de mí, pero no por eso puedo decir que sea una mierda de humano, porque sus fallas no le quitan las características chingonas que le conocí. Qué tal. Ni siquiera puedo decir "lo he perdonado" sin sentirme hipócrita, sin sentir que con ello me doy un aire de superioridad, y por eso no lo digo.
Aun así intenté llevar las cosas con normalidad ayer que nos vimos. Pero nel. El chico no puede ni verme a los ojos ni estar cerca de donde yo estoy ni juntarse con la banda cuando estoy presente. Me huye.
Pensé que sería la incomodidad de la presencia física, el verme a los ojos y esas cosas. Pero un "hola" por messenger me loc ontestó cinco minutos después con un pendejo "¿quién eres?". Cuando le dije "ja, fabiola" me dijo "conozco muchas fabiolas". Chale. Me pregunto con cuantas fabiolas cogió el viernes. cuántas de ellas lo tienen evitando a la gente como nena chiquita.
No me esperaba esto, a´si como no me esperaba que hablara pendejadas así como no me esperaba que me dijera "te quiero" para despues decirme que siempre no, que fue el alcohol y la chingada. Pero soy boba y más boba soy por extrañarlo. El cabrón me duele en distintos niveles, por distintos motivos, y el que ayer desentrañé es ese nivel en el que nos encontrábamos, la Fase I. Tengo una nostalgia cabrona por hace una semana y cachito (porque hace exactamente una semana estábamos en pleno faje y cachondeo y etcétera). Porque me duele descubrir, una vez más, la fragilidad de las relaciones humanas. Porque algo de trágico hay en este "nunca más" en este habernos desperdiciado tan pendejamente, en este haber perdido la oportunidad de acompañarnos en nuestras soledades.
Pero ya hice más de lo que debí haber hecho. Ya intenté hablar, ya intenté actuar con normalidad- y eso que normalmente yo soy la freakeada, y jamás se me pasó que podría ser él, él que habla de sexo y hace bromas de sexo y menciona el sexo todo el tiempo como diciendo "yo estoy chido con el sexo y no me asusta...¡ja!...salió más nena que yo, puro faroleo- y ya hasta intenté atenuarle la pena y evitarle el estar evitándonos. Pero creo que nada canbiará la situación y tal vez nada vuelva a ser tan chido y cómodo y disfrutable como era hasta el jueves pasado. Se nos murió la esperanza, el coqueteo, las sonrisas leves y misteriosas, las mariposas en el estómago.
Lo extraño y tal vez no debería extrañarlo. Y creo que aún más, me duele el saber que no está en mí el enmendar las cosas.
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sábado, 7 de febrero de 2009
durch die nacht
Me gustaba que con él nada era como con los demás. Con los annteriores era todo tan complicado, tan difícil. Que si la moral, que si el albedrío, que si muy open mind y la chingada. Puro pseudo artista-intelectual-filósofos.
Él no. Él era simplemente un mocoso con afición matemática que estudiaba en un colegio fresa pero gustaba de echarse unas chelas y mezcales con la banda y cero complicaciones y blah.
Pero después de un año me ha resultado tan complicado. Descubrir que es menos transparente de lo que aparenta. Que me reserva ciertas sorpresas hasta el momento en que son irremediables. Que actúa como si fuera mi amigo y se dice uno de mis mejores cuates. Y sin embargo coquetea. No demasiado como para darme pie a algo estando sobrio, pero que se oculta tras el bálsamo que ofrece el alcohol para darse una oportunidad e intentar seducirme y decirme al otro día que no recuerda nada de lo ocurrido la noche anterior. Como si yo no conociera esa maniobra.
Y ahora, el temor de siempre, lo ya sabido, lo esperado. Cuando se comporta más lindo y coqueto y tierno de lo habitual. Cuando parece que al fin dará el siguiente paso. Cuando da ese siguiente paso no conmigo, sino con otra. Una lo suficientemente más flaca, más pálida, más fresa, más femenina que yo.
No basta nada para que me tome en serio, no basta nada para ser más que su back-up, para ser más que la amiga, la de confianza. Y no es que vea fantasmas donde no los hay, no es paranoia, ya estoy muy lejos de los momentos en que no sabía si todo era producto de mi imaginación. Pero nos gana la cobardía, el pensar que aún hay tiempo, que siempre nos tendremos mutuamente. Tampoco es que sea capricho ni que sea mi única opción, pero es que con ninguno de los otros me siento tan bien cómo cuándo estoy con él.
Por hoy, por esta noche, es la nostalgia de lo perdido que nunca se tuvo realmente, es una melancolía anticipada, por el momento en que miraremos en retrospectiva y nos demos cuenta, muy tarde, de lo que hemos dejado pasar...
Él no. Él era simplemente un mocoso con afición matemática que estudiaba en un colegio fresa pero gustaba de echarse unas chelas y mezcales con la banda y cero complicaciones y blah.
Pero después de un año me ha resultado tan complicado. Descubrir que es menos transparente de lo que aparenta. Que me reserva ciertas sorpresas hasta el momento en que son irremediables. Que actúa como si fuera mi amigo y se dice uno de mis mejores cuates. Y sin embargo coquetea. No demasiado como para darme pie a algo estando sobrio, pero que se oculta tras el bálsamo que ofrece el alcohol para darse una oportunidad e intentar seducirme y decirme al otro día que no recuerda nada de lo ocurrido la noche anterior. Como si yo no conociera esa maniobra.
Y ahora, el temor de siempre, lo ya sabido, lo esperado. Cuando se comporta más lindo y coqueto y tierno de lo habitual. Cuando parece que al fin dará el siguiente paso. Cuando da ese siguiente paso no conmigo, sino con otra. Una lo suficientemente más flaca, más pálida, más fresa, más femenina que yo.
No basta nada para que me tome en serio, no basta nada para ser más que su back-up, para ser más que la amiga, la de confianza. Y no es que vea fantasmas donde no los hay, no es paranoia, ya estoy muy lejos de los momentos en que no sabía si todo era producto de mi imaginación. Pero nos gana la cobardía, el pensar que aún hay tiempo, que siempre nos tendremos mutuamente. Tampoco es que sea capricho ni que sea mi única opción, pero es que con ninguno de los otros me siento tan bien cómo cuándo estoy con él.
Por hoy, por esta noche, es la nostalgia de lo perdido que nunca se tuvo realmente, es una melancolía anticipada, por el momento en que miraremos en retrospectiva y nos demos cuenta, muy tarde, de lo que hemos dejado pasar...
viernes, 3 de octubre de 2008
Pensamientos conectados e inconexos
Como siempre que se extraña a alguien, ahora te encuentro en todos lados, y a todas horas, y vuelve la ola de sentimientos, la mezcla de cariño, crush quinceañero, enojo, tristeza, frustración, blablablá. Hoy compré un helado de dulce de leche y recordé como discutíamos acerca de qué era más chingón, México o Argentina, y tu defensa de Argentina alegando que por allá habían inventado dulce de leche, y como te enojabas cuando te decía que eso era vil cajeta de las monjas españolas. Vi al pirata culturoso y me vino el flashazo de tu voz diciendo que te aburría el tango que escuchaban tus abuelos. Vi un espectácular de U2 y me acordé de tu defensa de Bono y yo diciendo que eran bien de hueva. Me encantaba jugar a ser contreras contigo.
Ayer no podía dormir. Hoy me quedé dormida y no llegué a clases ( y eso me empieza a asustar, no quiero faltas, no quiero que me falten tareas, y sale mi poca ñoñez y me regaña), pero desperté de mejor humor. Fue un cambio asombroso. Me acosté sollozando y desperté fresca y tranquila. Sólo llegué al taller de cine y pude entregar algunas tareas. Tomé el metro de regreso a mi casa, y en la tardé actué por varios impulsos. Acabé consumiendo grandes cantidades de azucar ( que tengo prohibidiiiiiiiisima), mas de medio litro de cafe, caminando a lo estupido, comiendo pan, y rentando películas que no he visto.
Descubrí que el azúcar me hace sentir mejor cuando estoy triste. Descubrí que a falta de cigarros consumo azúcar. Recordé que tanto el azucar como la nicotina elevan mis niveles de glucosa. Me dio un chingo de asco y dolor de estómago.
("El cigarro es causa de cáncer"dicen las cajetillas y los doctores. Entonces, Andrés, ¿no sería como una patada en el culo, este empeñarme en adquirir cancer y morir despacito, siendo que tú no pediste llevarlo en la sangre y ser aniquilado en un momento? Porque ni siquiera se te dio la oportunidad de luchar contra él, pendejísimo y cobarde cáncer, y pareciera que yo con mi tabaquismo me empeño en seducir al tumor pulmonar. Lo curioso esque ese cigarro que con tanta culpa me fumo al día, es lo que me relaja y me despeja un poco, de esta vuelta a la obsesión y al miedo que está resultando la mala noticia. Fuck.)
Es curioso, cuando estoy acompañada quisiera que todos se fueran a la verga y me parece estúpido todo lo que escucho. Cuando estoy sola quiero compañía y llorar y que alguien me de un abrazo fuerte, como la última vez que recibí una noticia de este tipo.
Ahora no hay mamá que me cuide el consumo de azucar, no hay papá que me abrace fuerte cuando lloro la muerte de un amigo. Estoy yo. Están mis amigos, que no están, y me dan palmaditas y me ven con cara de"qué mamona" si no me río de sus chistes por ahora.
Porque nadie más en México está pensando tanto en una muerte bonaerense. Y esque, Andrés, como dice un poema, "(...)algo le falta al mundo, y tú te has puesto a empobrecerlo más."
Quiero verte y quiero gritar que quiero verte.Quiero. Te quiero. Y te extraño muchísimo.
Ayer no podía dormir. Hoy me quedé dormida y no llegué a clases ( y eso me empieza a asustar, no quiero faltas, no quiero que me falten tareas, y sale mi poca ñoñez y me regaña), pero desperté de mejor humor. Fue un cambio asombroso. Me acosté sollozando y desperté fresca y tranquila. Sólo llegué al taller de cine y pude entregar algunas tareas. Tomé el metro de regreso a mi casa, y en la tardé actué por varios impulsos. Acabé consumiendo grandes cantidades de azucar ( que tengo prohibidiiiiiiiisima), mas de medio litro de cafe, caminando a lo estupido, comiendo pan, y rentando películas que no he visto.
Descubrí que el azúcar me hace sentir mejor cuando estoy triste. Descubrí que a falta de cigarros consumo azúcar. Recordé que tanto el azucar como la nicotina elevan mis niveles de glucosa. Me dio un chingo de asco y dolor de estómago.
("El cigarro es causa de cáncer"dicen las cajetillas y los doctores. Entonces, Andrés, ¿no sería como una patada en el culo, este empeñarme en adquirir cancer y morir despacito, siendo que tú no pediste llevarlo en la sangre y ser aniquilado en un momento? Porque ni siquiera se te dio la oportunidad de luchar contra él, pendejísimo y cobarde cáncer, y pareciera que yo con mi tabaquismo me empeño en seducir al tumor pulmonar. Lo curioso esque ese cigarro que con tanta culpa me fumo al día, es lo que me relaja y me despeja un poco, de esta vuelta a la obsesión y al miedo que está resultando la mala noticia. Fuck.)
Es curioso, cuando estoy acompañada quisiera que todos se fueran a la verga y me parece estúpido todo lo que escucho. Cuando estoy sola quiero compañía y llorar y que alguien me de un abrazo fuerte, como la última vez que recibí una noticia de este tipo.
Ahora no hay mamá que me cuide el consumo de azucar, no hay papá que me abrace fuerte cuando lloro la muerte de un amigo. Estoy yo. Están mis amigos, que no están, y me dan palmaditas y me ven con cara de"qué mamona" si no me río de sus chistes por ahora.
Porque nadie más en México está pensando tanto en una muerte bonaerense. Y esque, Andrés, como dice un poema, "(...)algo le falta al mundo, y tú te has puesto a empobrecerlo más."
Quiero verte y quiero gritar que quiero verte.Quiero. Te quiero. Y te extraño muchísimo.
miércoles, 1 de octubre de 2008
CHAU
¿Te acordás? Vos hablando italiano. Inglaterra. Paris. Roma. Madrid. El invierno en Europa. Recuerdo muchísimo tu voz, tu vos, tu acento argentino. Recuerdo tu chamarra rojinegra. Recuerdo. Lo malo esque muchas cosas ya no las recuerdo, o están muy borrosas. Pero te recuerdo corriendo por una maleta, y me quedé con ese recuerdo para contrastarlo cuando volviera a verte, porque a huevo iba a ir a Buenos Aires algún día y me tenías que presentar a tus amigos y me tenías que mostrar tu ciudad y tenía que conocer sus costumbres y su música y etcétera.
Pero no, pasa la muerte y se lleva todo de un chingadazo. Pasa el reputísimo cáncer y te desaparece en un día, y se lleva mis recuerdos y un posible reencuentro y me quedo aquí, a kilómetros de distancia, sin poder creerlo, simplemente sin poder creerlo.
Andrés. Ahora que lo se pareciera que muchas cosas eran tú dándome guiños. ¿Te despedías acaso? ¿Eras tú diciendo "chauuu"? Andrés Calamaro, Attaque 77, Italia, Argentina, mi papá enviándote saludos hace menos de un mes, contemplar la posibilidad de visitar buenos aires, Mario Benedetti y La Tregua y la muerte trágica y espontánea de la joven Avellaneda. Y todas las refelexiones que he tenido últimamente sobre la muerte. Otra vez.
La distancia me había acostumbrado a no sentirte cerca, y contrario a lo que hubiese pensado, eso no atenua este dolor, la sensación de pérdida, saberte totalmente ausente, saber que no estarás ahí cuando me baje del avión. Qué perplejidad, Qué sensación de ridículo al llorarte con meses de tardanza y años de no verte. Me siento intrusa en un duelo que se lleva a cabo en otro país, que inicio en abril y del que yo apenas me entero. Sin embargo, che, siempre adoré tu "vos", a mis 15 años de entonces y a mis 19 actuales, y me dueles más de lo pensable y nolopuedocreer nolopuedocreer nolopuedocreer.
Sencillamente no lo puedo creer.
Pregunta: ¿Por qué hasta ahora las muertes más cercanas han sido de gente genial, noble, excepcional, nunca de algún pendejo hijodelachingada? Si alguien pregunta que si acaso vale menos la vida de un pendejo, mi respuesta es sí, no mames, la gente chida no debería morirse de un día para otro de leucemia, mientras los cabrones sobreviven accidentes y puñaladas a la salida de un antro.
Che, te quiero.
Pero no, pasa la muerte y se lleva todo de un chingadazo. Pasa el reputísimo cáncer y te desaparece en un día, y se lleva mis recuerdos y un posible reencuentro y me quedo aquí, a kilómetros de distancia, sin poder creerlo, simplemente sin poder creerlo.
Andrés. Ahora que lo se pareciera que muchas cosas eran tú dándome guiños. ¿Te despedías acaso? ¿Eras tú diciendo "chauuu"? Andrés Calamaro, Attaque 77, Italia, Argentina, mi papá enviándote saludos hace menos de un mes, contemplar la posibilidad de visitar buenos aires, Mario Benedetti y La Tregua y la muerte trágica y espontánea de la joven Avellaneda. Y todas las refelexiones que he tenido últimamente sobre la muerte. Otra vez.
La distancia me había acostumbrado a no sentirte cerca, y contrario a lo que hubiese pensado, eso no atenua este dolor, la sensación de pérdida, saberte totalmente ausente, saber que no estarás ahí cuando me baje del avión. Qué perplejidad, Qué sensación de ridículo al llorarte con meses de tardanza y años de no verte. Me siento intrusa en un duelo que se lleva a cabo en otro país, que inicio en abril y del que yo apenas me entero. Sin embargo, che, siempre adoré tu "vos", a mis 15 años de entonces y a mis 19 actuales, y me dueles más de lo pensable y nolopuedocreer nolopuedocreer nolopuedocreer.
Sencillamente no lo puedo creer.
Pregunta: ¿Por qué hasta ahora las muertes más cercanas han sido de gente genial, noble, excepcional, nunca de algún pendejo hijodelachingada? Si alguien pregunta que si acaso vale menos la vida de un pendejo, mi respuesta es sí, no mames, la gente chida no debería morirse de un día para otro de leucemia, mientras los cabrones sobreviven accidentes y puñaladas a la salida de un antro.
Che, te quiero.
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miércoles, 28 de mayo de 2008
Después de la tormenta
Y llegó el reencuentro tan temido y esperado. Y pasó. Y nada pasó. Y no fue caótico ni espantoso ni se acabó el mundo. Y pasé 2 días muy agradables a su lado. Y me reí a carcajadas, y canté como loca. Y tuve que regresar a mi rincón distante. Y tuve que despedirme. Y entonces me sentí tranquila y tuve un momento de paz...y entonces me solté a llorar como no he llorado desde hace mucho tiempo.
Y ya ni odiarlo me sale, carajo. Tenía tanto miedo de que esto fuera un desastre, que me sorprende lo natural y espontáneo que fue. Pero me sirvió para acabar de comprender que en la realidad- la nuestra- cualquier intento de algo más que esporádicos fogoseos, no es factible. Y creo que eso es lo que me deja triste: lo bueno que pudo ser ( The things you could do, you won't but you might, the potential you'll be, that you'll never see, the promises you'll only make...) y que tal vez vivamos en una realidad paralela, pero no en esta, que es la que a mí me importa. Y como ya escribí, después de estos días ni el rencor me queda, y me quedo sólo con esta tristeza pinche y depurada. Pinche distancia. Pinches familias. Pinche pudor. Pinche no-arriesgar. Pinche todo.
Ah, pinches lamentos.
( Me había prometido dejar de escribir estas cosas azotadas pero ya ni pedo, en algún lado tenía que vomitar )
Y ya ni odiarlo me sale, carajo. Tenía tanto miedo de que esto fuera un desastre, que me sorprende lo natural y espontáneo que fue. Pero me sirvió para acabar de comprender que en la realidad- la nuestra- cualquier intento de algo más que esporádicos fogoseos, no es factible. Y creo que eso es lo que me deja triste: lo bueno que pudo ser ( The things you could do, you won't but you might, the potential you'll be, that you'll never see, the promises you'll only make...) y que tal vez vivamos en una realidad paralela, pero no en esta, que es la que a mí me importa. Y como ya escribí, después de estos días ni el rencor me queda, y me quedo sólo con esta tristeza pinche y depurada. Pinche distancia. Pinches familias. Pinche pudor. Pinche no-arriesgar. Pinche todo.
Ah, pinches lamentos.
( Me había prometido dejar de escribir estas cosas azotadas pero ya ni pedo, en algún lado tenía que vomitar )
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viernes, 2 de mayo de 2008
Triste y monótona y sin sentido
Como " Where is my mind?" de The Pixies: triste, monótona y sin sentido, tirándole a pendeja. Así estoy hoy.
WHERE IS MY MIND?( uh uh uh)
Está contigo, a muchos kilómetros de esta computadora...aunque este amor no es grande grande, ni gigante gigante gigante, es sólo el chairo glorificado que se me ha vuelto capricho y obsesión perenne.
uuuuuuuuh uh uuuh...where is my mind, where is my mind, wheeere is myyy mind???
WHERE IS MY MIND?( uh uh uh)
Está contigo, a muchos kilómetros de esta computadora...aunque este amor no es grande grande, ni gigante gigante gigante, es sólo el chairo glorificado que se me ha vuelto capricho y obsesión perenne.
uuuuuuuuh uh uuuh...where is my mind, where is my mind, wheeere is myyy mind???
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martes, 1 de abril de 2008
Más extraño que la ficción
¿ Existe alguien que hace de nuestras vidas algo así como un librito lleno de humor negro? ¿ Alguien que se interesa en redactarme acontecimientos que conviertan a mi vida en una comedia-mal-pedo?
Iba a hacer un post sobre el optimismo que me invadió ayer. Más que optimismo, era cierta tranquilidad, como que ya había entendido las cosas, y ya veía bien libre y corto el camino del - ahora sí- desenamoramiento.
Pero la vida es a veces como una de esas comedias culeras donde el pinche guionista parece reírse de su personaje mientras dice ' POOOOBREEE PEEENDEJOOO!'en el momento en que el personaje piensa que ya todo estará bien, e introduce en su vida alguna casualidad que le vuelve a poner el mundo de cabeza. Y sí, eso pasó. Justo cuando lo había sacado- según yo- de mi vida. Así que la mentada tranquilidad me duró apenas un día y resulta que el regreso de mi tormento será irremediablemente rápido...qué digo rápido, será en chinga. Adiós a los meses de tranquilidad que tenía como aliados. Así que ahora debo acelerar el proceso de olvido para estar bien chingona cuando se vuelva a cruzar en mi camino.
Pinche destino, a veces se ríe bien ojete - y en la cara!- cuando te caes, y te mete un putazo por la espalda cuando intentas ponerte de pie.
Iba a hacer un post sobre el optimismo que me invadió ayer. Más que optimismo, era cierta tranquilidad, como que ya había entendido las cosas, y ya veía bien libre y corto el camino del - ahora sí- desenamoramiento.
Pero la vida es a veces como una de esas comedias culeras donde el pinche guionista parece reírse de su personaje mientras dice ' POOOOBREEE PEEENDEJOOO!'en el momento en que el personaje piensa que ya todo estará bien, e introduce en su vida alguna casualidad que le vuelve a poner el mundo de cabeza. Y sí, eso pasó. Justo cuando lo había sacado- según yo- de mi vida. Así que la mentada tranquilidad me duró apenas un día y resulta que el regreso de mi tormento será irremediablemente rápido...qué digo rápido, será en chinga. Adiós a los meses de tranquilidad que tenía como aliados. Así que ahora debo acelerar el proceso de olvido para estar bien chingona cuando se vuelva a cruzar en mi camino.
Pinche destino, a veces se ríe bien ojete - y en la cara!- cuando te caes, y te mete un putazo por la espalda cuando intentas ponerte de pie.
jueves, 27 de marzo de 2008
Bajón #12 487 538 928, y contando...
Otra vez el bajón...
El no aceptar que sus nicks cursis ya no son para mí.
Soy bien nena y no sirvo de chica indiferente. Soy la chica banda para ir a tomar con ellos, para tener los mismos gustos musicales, para leer casi lo mismo, para ir a lugares sencillos sin poner cara mamona, para aguantar incomodidades, para hablarnos igual, para no asquearme si toman cerveza o si comen ajo o cebolla .
Pero no me seduzcan, porque me clavo muy feo. Soy el niño entre las niñas, pero a la hora de la verdad, soy la más nena y la más frágil. Soy la que olvida sólo a largo plazo, la que no puede tomarse las cosas verdaderamente a la ligera...
Hueva conmigo. Hueva de mí. Supongo que a falta de más pasiones, me apasiono con el enamoramiento. Como dicen los cantantes: falta amor.
El no aceptar que sus nicks cursis ya no son para mí.
Soy bien nena y no sirvo de chica indiferente. Soy la chica banda para ir a tomar con ellos, para tener los mismos gustos musicales, para leer casi lo mismo, para ir a lugares sencillos sin poner cara mamona, para aguantar incomodidades, para hablarnos igual, para no asquearme si toman cerveza o si comen ajo o cebolla .
Pero no me seduzcan, porque me clavo muy feo. Soy el niño entre las niñas, pero a la hora de la verdad, soy la más nena y la más frágil. Soy la que olvida sólo a largo plazo, la que no puede tomarse las cosas verdaderamente a la ligera...
Hueva conmigo. Hueva de mí. Supongo que a falta de más pasiones, me apasiono con el enamoramiento. Como dicen los cantantes: falta amor.
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martes, 29 de enero de 2008
DEAD
"Y no me arrepiento de nada que hice ayer, me arrepiento de lo que pude haber hecho, haber dicho, y ya no podre hacerlo jamas…"
Cuando pasan cosas desconcertantes que te aturden y te toman por sorpresa, observas con más cuidado lo que pasa a tu alrededor, porque el tiempo transcurre en minutos interminables, como en cámara lenta.
Cuando pasan cosas tan difíciles de creer y totalmente inesperadas, como una muerte repentina, vienen muchas preguntas a tu mente, y te detienes a pensar en muchísimas cosas. Piensas que tal vez deberías ser menos rencorosa y olvidar ciertas ofensas menores a favor de salvar relaciones y amistades preciosas. Se te ocurre que quizás vale la pena hacer las paces con aquella persona que tanto detestas. Quisieras ser más abierta, a fin de hacer amistad con personas necesitadas de alguien que esté ahí para hablar y escuchar. Desearías ser menos tímida y más afectiva para poder decirle a la gente que quieres, que los quieres... Todas esas cosas para no tener que volver a arrepentirte( tarde como ahora) de las causas perdidas por pequeñas pendejadas, para no arrepentirte de lo que pudiste hacer y no hiciste, de lo que podrías dar y no darás, de lo que pudiste decir y no dijiste.
La muerte- y más aún, un suicidio- impacta, como un madrazo sorpresivo en un momento de aparente serenidad. Duele en distintos niveles. Es totalmente difícil de aceptar. Trasciende. Deja en el aire un tufo enviciado, pesado, de impotencia por no poder regresar el tiempo y hacer las cosas de otra manera...
Cuando pasan cosas desconcertantes que te aturden y te toman por sorpresa, observas con más cuidado lo que pasa a tu alrededor, porque el tiempo transcurre en minutos interminables, como en cámara lenta.
Cuando pasan cosas tan difíciles de creer y totalmente inesperadas, como una muerte repentina, vienen muchas preguntas a tu mente, y te detienes a pensar en muchísimas cosas. Piensas que tal vez deberías ser menos rencorosa y olvidar ciertas ofensas menores a favor de salvar relaciones y amistades preciosas. Se te ocurre que quizás vale la pena hacer las paces con aquella persona que tanto detestas. Quisieras ser más abierta, a fin de hacer amistad con personas necesitadas de alguien que esté ahí para hablar y escuchar. Desearías ser menos tímida y más afectiva para poder decirle a la gente que quieres, que los quieres... Todas esas cosas para no tener que volver a arrepentirte( tarde como ahora) de las causas perdidas por pequeñas pendejadas, para no arrepentirte de lo que pudiste hacer y no hiciste, de lo que podrías dar y no darás, de lo que pudiste decir y no dijiste.
La muerte- y más aún, un suicidio- impacta, como un madrazo sorpresivo en un momento de aparente serenidad. Duele en distintos niveles. Es totalmente difícil de aceptar. Trasciende. Deja en el aire un tufo enviciado, pesado, de impotencia por no poder regresar el tiempo y hacer las cosas de otra manera...
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